| Martes 2 de Marzo de 2010 | Gabriela Acosta Silva |
Como pocos grupos lo logran, Metallica logró provocar un caos musical durante su presentación en el Estadio Tres de Marzo.
No importó el tráfico, las filas para ingresar, el corto portazo que se dio ya iniciado el concierto, que provocó que la seguridad pública llevará a los perros para alejar a la multitud que quería entrar. Además de los problemas de logística de la seguridad interna, pues mucha gente de gradas se logró colar a canchas, e incluso otros pudieron ingresar gratis burlando a los elementos de ingreso de Ocesa.
Desde las siete de la noche, el grupo de Monterrey Maligno salió al escenario para mostrar su potencia, que quedo corta por el pésimo sonido que tenían. Siguió la agrupación Mastodon que también padeció problemas de audio, dejando a seguidores insatisfechos.
Pero eso quedo atrás cuando a las 21:12 horas salió a un escenario sobrio, sólo rodeados de columnas de metal y luces, con una megapantalla al fondo, para demostrar que son cuatro músicos que logran reunir a toda clase de público –niños, jóvenes y adultos- sin importar religión, clase social o nacionalidad.
Una noche memorable, pues en cada una de las 18 canciones Lars Urich (batería), Kirk Hammet (guitarra), Robert Trujillo (bajo) y James Hetfield (voz y guitarra) demostraron que son grandes entre los grandes, y junto con las 25 mil personas reunidas cantaron los himnos de hard rock y metal que los han caracterizado desde sus inicios en la década de los ‘80.
“Creeping death” fue la primera canción de la noche. James se apoderó del escenario y tras terminar el tema abridor gritó. “Are you with us? (estan con nosotros)”.
“The tour horsemen”, “Through the never”, “Fade to black”, “Master of puppets”, “Enter sadman”, fueron temas que lograron una explosión musical. El vocalista durante la noche no dejó de repetir en cada receso la palabra Guadalajara, además mantuvo una interacción constante con el público logrando grandes ovaciones.
Luego de 120 minutos de un intenso y potente show, donde hubo pirotecnia en algunos temas. Los cuatro músicos del escenario ofrecieron dos encore con canciones emblemáticas como “Nothing else matters” y “Bred fan”.
Con gritos de “oe oe oe oe metal…ica”, el público no los dejaba ir. Los músicos se veían entre sí, para decidir si tocaban una canción más. En eso Robert Trujillo salió con una nota en la mano y dijo: “Viva Jalisco y la perla tapatía”. Lars Urich con señas pedía que ya no pidieran más canciones, que él ya no podía más, incluso decía: “Go home” (vayan a casa). Al final, se despidieron con “Seek and destroy”, que puso fin a la noche.
James terminó de cantar y con la mano en el corazón agradeció el calor humano de sus fans y los aplaudió. Y Ulrich fue el último en salir del escenario y decir: “Muchas gracias Guadalajara. Volveremos muy pronto”.